La yerba mate tradicionalmente fue multiplicada mediante el uso de semillas. Esta modalidad requirió experimentación, estudios para lograr mejorar la germinación. La semilla requiere un proceso de escarificación superficial.

Existen diversas versiones que describen los métodos utilizados entre los que aparecen hasta la recolección de semillas posterior a la ingesta de aves de corral entre otros. Lo que se generalizó fue un tratamiento de inmersión de frutos, frotado y zarandeo y luego con la semilla seca se pasa a la siembra en almácigos.

Los plantines muy pequeños con solo algunas hojitas se “repican” a macetitas en viveros donde se les da un cuidado especial de humedad y luz controlada hasta que finalmente se los “rustifica” colocándolos en condiciones cada vez más rigurosas aproximándose a la situación de campo en la que deberán desarrollarse finalmente.

Cuando los plantines que fueron seleccionados previamente como aptos para ir a campo son finalmente “plantados” reciben una protección especial. Para evitar la excesiva pérdida de humedad por vientos, insolación de las hojas y del suelo se los protege con tablitas, paja, cañas formando una estructura denominada “poncho”.

En años recientes además de implantarse en curvas de nivel para disminuir riesgos de erosión por las lluvias se realizan plantaciones en alta densidad utilizándose de 2000 a 4000 plantas por hectárea a diferencia de los viejos yerbales con tal solo unas 1000 plantas por hectárea.

En general luego de la plantación y hasta la etapa de inicio de cosechas continuadas cuando las plantas están desarrolladas, se realiza un intensivo cuidado controlando las malezas y plagas con herramientas manuales como azadas en las líneas de plantación (“liños”) y con rastras de discos y/o desmalezadoras rotativas con tractor entre las líneas de plantación.

También se utilizan herbicidas y la implantación de cubiertas verdes lo que ha contribuido a una mejor conservación de los suelos cuando estas técnicas se utilizan adecuadamente integradas en un plan de manejo. Por otra parte, las plantas reciben podas de formación a medida que van creciendo y hacia los 4 años de edad comienzan ya las cosechas comerciales.